Después de la presentación de las Softstar Primal RunAmoc Megagrip, por fin ha llegado el momento de empezar a descubrir de verdad cómo se comportan. Barefoot, zero drop, anchas a rabiar, una suela que promete…. ahora solo queda llevarlas al monte.
Para esta primera salida elegimos un recorrido que conocemos prácticamente de memoria: Karakate, el monte de nuestro pueblo. ¡Qué mejor sitio para probarlas que la subida que tantas veces hemos hecho!
El recorrido tiene unos 600 metros de desnivel positivo, algo más de 3km de subida y otros tantos de bajada. Subimos caminando y la bajada la hacemos trotando y corriendo. Soy un pato bajando, pero me encanta.
Aquí algunas fotos del día.. al final del post, un video.
Una horma que, por fin, parece hecha para mi pie
Quienes me seguís desde hace tiempo sabéis que encontrar unas zapatillas que se adapten bien a mi pie izquierdo nunca ha sido fácil. Es más ancho que el derecho y, normalmente, es el que más guerra me da. Creo que tiene que ver con su anchura y que ha sido el que por ello aún ha sufrido más los años de llevar calzado «convencional» . El derecho también, pero el izquierdo aún más.
Con estas Softstar ha ocurrido algo diferente.
La primera sensación ha sido muy positiva. La anchura de la horma parece adaptarse perfectamente a mi pie izquierdo y, en cuanto a la longitud, diría que he acertado de lleno con la talla. Desde el primer momento he podido olvidarme de las zapatillas y simplemente disfrutar del recorrido, que al final es lo que uno busca. En la mochila por si las moscas he llevado mis zapatillas habituales, pero no he tenido que sacarlas.
¿Algún punto negativo?
Sí, aunque de momento solo uno.
Al final de la bajada, empecé a notar una ligera molestia en la almohadilla del dedo gordo del pie izquierdo. Todo apunta a que se debe al cambio de postura del pie durante las bajadas más pronunciadas, donde inevitablemente el pie tiende a desplazarse hacia delante. Parecía que estaba a punto de formarse una pequeña ampolla, aunque finalmente no llegó a más. Me da es que el dedo gordo por fin tiene su espacio, y está apoyando en donde debería pero aún no está hecho y ha estado a punto de hacer rozadura.
Es algo que seguiré observando en las próximas salidas para comprobar si se trata de un ajuste puntual, de la técnica de bajada o simplemente de un detalle que pueda solucionarse fácilmente.
Quitando esto , la experiencia ha sido excelente y me llevo una muy buena impresión de ellas. A primera vista parecen enormes, pero una vez puestas, me encantan.. y a mis pies aún más.
Todavía queda la prueba importante
Una única salida no sirve para sacar conclusiones definitivas. Queda mucho por probar: diferentes terrenos, más kilómetros, lluvia, calor, barro… y, sobre todo, comprobar cómo envejecen con el uso.
Precisamente ahora nos vamos de vacaciones a los Alpes, así que creo que difícilmente podría haber un escenario mejor para seguir poniéndolas a prueba.
La idea es utilizarlas para todo lo posible en todas las salidas al monte andando. Será una buena oportunidad para comprobar tanto su comodidad como su versatilidad y empezar a valorar algo que me interesa especialmente: su durabilidad.
Primeras conclusiones
Si esta primera salida sirve de referencia, las sensaciones no podrían ser mejores.
Después de tantos años buscando un calzado que realmente respetara la forma de mi pie, especialmente el izquierdo, tengo la impresión de que estas Softstar pueden haber dado en la tecla.
Pero todavía es pronto para afirmarlo.
Seguiremos acumulando kilómetros, disfrutando de la montaña y compartiendo en redes las sensaciones, tanto las buenas como las no tan buenas. Al final, un buen análisis solo se consigue con tiempo, uso y muchas horas sobre los senderos.
Os dejamos un pequeño vídeo de esta primera salida a Karakate. Solo son las primeras impresiones… las pruebas de verdad empiezan ahora.
Os iremos contando.
