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Alain Laiseka. Foto : Zigor Alkorta
Bilbao. 21 de mayo Es la fecha para la esperanza. El día en el que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se pronunciará sobre el caso Mayo, según confirmaron ayer a DEIA el propio corredor y su abogado, José Rodríguez. Habrán pasado: 296 días desde que la muestra A analizada en la segunda jornada de descanso del Tour arrojase un resultado positivo por EPO; 212 días desde que la Real Federación Española de Ciclismo decidiese archivar el caso tras el resultado no concluyente que arrojó el contraanálisis efectuado en el laboratorio de la Universidad de Gante; 183 días desde que el corredor conociese por carta la intención de la UCI de volver a realizar el contraanálisis en el laboratorio de Chatenay-Malabry, y 156 desde que la UCI comunicara a la RFEC el resultado positivo de este último análisis (que el corredor y su abogado se negaron a aceptar) y le exigiera que reabriera su expediente. En total, 297 jornadas desde la última vez que el corredor se colgara un dorsal profesional (última etapa del Tour de Francia). Un mundo. Una vida. Horas interminables de espera, de buenas noticias (la única, quizás, el resultado negativo del contraanálisis, el 22 de octubre) a las que seguían una legión de abusos y contrasentidos gobernados por la UCI, la cúpula sin norte del ciclismo.
"La fecha es real, oficial", aseguraba ayer a este periódico el ciclista igorreztarra, tratando de templar su euforia. "Estoy contento, claro. Imagínate, veía que salían los casos de Valverde, de Di Luca, de Petacchi... Y el mío nada. Y yo a la espera, aguardando. ¿Si había perdido la esperanza? No, sabía que el día tenía que llegar, aunque, de momento, es sólo la fecha en la que el TAS se pronunciará. Lo que pueda decidir...". Iban deja un margen a la duda, a la derrota, que él mismo lleva meses cifrando entre el 20 y 10%. Así muestra su convencimiento en que ganará, en que el tribunal de Suiza le dará la razón.
Más moderado, más comedido se revela José Rodríguez, su abogado y ex presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP). "No me puedo pronunciar en porcentajes de éxito, pero está claro que éste es un caso atípico. Nuestra defensa se basa, como hemos dicho durante todo este tiempo, en la legislación vigente. Entendemos, porque así ha sido, que no se ha respetado la normativa", explicó Rodríguez, quien no ahondó en la polémica de los plazos. "No existen límites para que el TAS se pronuncie sobre un caso. Hay algunos que van más rápidos que otros", cinceló. Burocracia. Depende, todo, de la información que requiera el TAS para juzgar el caso. "En éste se nos plantearon una serie de cuestiones y han estado discutiendo los procedimientos, por eso se ha alargado", aclaró el abogado.
El futuro "Eso es lo que no sé". Iban mira desde la incertidumbre al 22 de mayo. El día después. "Primero hay que ver lo que sale, y luego... No sé, lo único que quiero en en estos momentos es que el TAS falle a mi favor para que mi nombre quede limpio. A partir de ahí, no me hago muchas ilusiones de poder seguir en un equipo Pro Tour. Ninguno va a querer saber nada de mí, aunque sí tengo la idea de acabar mi carrera deportiva sobre la bicicleta, de decidir cuando yo quiera el momento de dejarlo". El igorreztarra guarda luego un silencio. Apenas dos segundos. Eterno. "Pero pase lo que pase, sé que habré perdido, que nada volverá a ser igual". Lapidario. La constatación del triunfo de la UCI, de su persistencia, casi obsesión, por hundir a Mayo.
Sacado de www.deia.com
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