2006/07/19 11:21:30.347 GMT+2
Rayos y truenos. Pertenezco al excéntrico club de aficionados al ciclismo a quienes la retirada de Iban Mayo del Tour nos ha sumergido en una colosal ‘pájara’. Ni el terremoto del dopaje que ha sacudido los cimientos de este deporte nos ha afectado tanto. Ayer hablamos del resurgir de Iban como si de un fascinante amanecer se tratara. Hoy hemos visto al inquieto, al rebelde, al genial Mayo estallar en un ‘big bang’ que ni en su propio equipo se explican. O sí, pero prefieren las gestas silenciosas. Como la de Indurain en 1994, que ganó un Tour con 40º de fiebre sin perder su compostura de roble. Pero Mayo es diferente. No es monosilábico como el navarro. Iban tiene algo de poeta: si su cuerpo se conecta al alma, en sus piernas danza la reina libertad. Hay quien culpa de su hundimiento a la colisión entre el entusiasmo por ganar y el horror a un destino que no soporta. Yo no diría tanto pero, aun siendo cierto, tiene arreglo. Algo parecido le ocurría a Bertolt Brecht y luego escribió soberbias novelas. Primero habría que darle una palmada en la espalda para sacudirle las hidras que ahora le trepan como camaleones. Sólo así aligeraremos de peso al incómodo Mayo para que vuelva a pedalear a la estela de su reina.
Posted by: gorka.2006/07/19 11:21:30.347 GMT+2
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2006/07/14 14:09:30.456 GMT+2
En primer lugar, no soy ningún entendido en ciclismo. Fíjaos que no me dedico al periodismo deportivo sino al político, uffff, así que teneis la opción de dejar de leer esto ahora mismo, no vaya a ser que os aburra o termine comiéndoos la cabeza. Bueno. Mi visión personal del problema que atenaza a Iban Mayo no son fantasmas que él solito se empeña en fabricar dentro de su cabeza cuando las cosas no le salen como él espera. No olvides que Iban es un ser adulto y que su existencia no ha estado precisamente rodeada de comodidades ni de extravagancias excéntricas. Cada individuo es un ser extraordinario e intrasferible y sobre sus propias variables se debe actuar para sacar lo mejor de él. Pero también es cierto que hay personas más especiales que otras y es sobre estas donde los responsables profesionales, sea manager de un equipo ciclista, director de una empresa o redactor jefe de un periódico, deben colocar sus energías para tratarlos con un cuidado excepcional, precisamente porque son únicos. Es una cuestión de creer en él. Pero para hacerlo bien, se deben compartir intereses, empatizar con él (porque él es quien está desarrollando sus potencialidades y la responsabilidad del otro es encauzarlas para que pueda sentirse realizado en lo que hace), aceptar su caracter especial y guerrillero. Todo con el objetivo común de incrementar las virtudes y mermar los defectos de un individuo con talento en formación. Desgraciadamente, hay que tener suerte para que estos factores confluyan. El tono gris prevalece en esta sociedad —que por eso es tan gris— y a quienes muestran fiereza en lo que hacen —sea periodismo o ciclismo— se tiende a segarle el ímpetu indomable por un extraña razón que aún no he alcanzado a descubrir. Euskaltel tiene una estructura deportiva muy definida. Es el equipo nacido del pueblo, que vive como un símbolo trascendental y unificador para una afición que en otros deportes se divide inexorablemente. Como en Fuenteovejuna, todos a una. Todos son importantes pero nadie es imprescindible. Es el discurso maniqueo que prevalece en esta mundo sombras. El equipo está por encima del individuo. No es cuestión de litigar ahora si este concepto es el más conveniente para un equipo ciclista o para todo un pueblo, porque todo es relativo y por lo tanto discutible, pero Iban Mayo jamás ha encajado en esta filosofía. No sé si en otro equipo hubiera rendido o rendirá más —es un misterio que el tiempo descifrará porque aún es joven— pero aquí hay un hecho objetivo demoledor: el 'feeling', esa chispa fundamental que provoca el movimiento entre dos personas, nunca ha brotado entre nuestro amigo y su jefe. El rol que le tenían reservado en este peculiar equipo siempre ha sido interpretado como un obstáculo para su desarrollo profesional. Y el caracter indómito de Iban jamás ha sido asumido por el patrón. Jamás. No olvidemos que quien mejor se conoce es uno mismo y que vivimos rodeados de injusticias similares. ¿Alguien puede ser feliz cuando sus deseos son sistemáticamente modificados o corregidos por su jefe? Hay un margen que siempre debe dejarse a la creatividad individual. Sino se corre el riesgo de que tu rendimiento baje y tu ilusión desaparezca. La solución psicológica al problema está en uno mismo, en trabajar para uno mismo. Tampoco se si Iban está capacitado para ganar algún día un Tour. ¿Importa algo eso ahora? Al fin y al cabo el Tour es una carrera que se corre en julio y el resto del año se disputan múltiples carreras y algunas muy importantes. Lo que ha ocurrido ahora es la consecuencia de errores colectivos. Y el primero del propio Iban. En mi opinión, Mayo se confundió al renovar su contrato con Euskaltel. Quizá resulte fácil decirlo ahora. Intuyo que hubo presiones durísimas para que tomara esa decisión ya que entonces estaba en la estratosfera del ciclismo. Incluso es posible que él mismo se convenciera de su decisión como pago a la 'generosidad' del equipo por darle la posibilidad de hacer realidad su gran sueño: ser profesional. Pero para Iban han sido años de soledad, de incomprensión, de frustración, de poca complicidad con la dirección y, como consecuencia de ello, de fracaso deportivo. Sobre los errores del equipo prefiero no hablar porque la actitud del sr. Madariaga le retrata por sí sola. Iban cumple ahora 29 años y no tiene el cuerpo desgastado. Volverá a volar por exigencias de su propio caracter. Sólo espero que esta vez lo haga con otros colores y con el sr. Madariaga alejado para siempre de su vida. Como dirían los hinchas del Liverpool, Aupa Iban, nunca caminarás solo.
Posted by: gorka.2006/07/14 14:09:30.456 GMT+2
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2006/07/03 18:39:50.089 GMT+2
Pese a las informaciones que Jaime Lissavetsky está lanzando por las esquinas, el diario Le Journal du Dimanche ha provocado un seísmo cuando en titulares del domingo se preguntaba: “¿El Real Madrid y Nadal en la lista?”. El citado periódico se hace eco de las manifestaciones que hizo el presidente de la Unión Ciclista internacional, el irlandés Pat McQuaid, asegurando que jugadores de fútbol, tenis, atletas y nadadores figurarían en la lista de la Operación Puerto.
Le Journal du Dimanche estrechó el cerco algo más apuntando de fuentes españolas cinco jugadores del Real Madrid y el tenista Rafael Nadal.
La reacción de la FIFA, nada más conocerse la noticia, ha sido ponerse en contacto con las autoridades españolas para averiguar los nombres de los futbolistas que pueden estar implicados.
Posted by: gorka.2006/07/03 18:39:50.089 GMT+2
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2006/07/03 11:57:35.880 GMT+2
Respecto a la cuarta caja del sumario, la que aún permanece en las mazmorras, la que supuestamente implica a deportistas de otras especialidades distintas al ciclismo, a futbolistas, boxeadores, baloncestistas, atletas, .... Resultado: Jamás trascenderán sus nombres. Lo digo de buenas fuentes. Es triste pero será así. Habrá que meter mano a este asunto, a sus responsables, y determinar los intereses aviesos que tenían para cargar sus armas contra el ciclismo e indultar, en secreto, al resto de tramposos. La justicia deportiva y el Consejo Superior de Deportes quedarán en entredicho. Jamás conoceremos los nombres de deportistas famosos al margen del ciclismo que aguardaban turno en la consulta del 'doktor' Fuentes. :(
Posted by: gorka.2006/07/03 11:57:35.880 GMT+2
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2006/06/30 10:31:42.756 GMT+2
El corredor alemán Jan Ullrich, su compañero de equipo, el español Óscar Sevilla y el manager del equipo T-Mobile, Rudy Pevenage, no participarán en la próxima edición del Tour de Francia, que comienza este fin de semana, tras haber sido suspendidos por los dirigentes de la escuadra alemana.
El T-Mobile ha notificado a la dirección de la carrera gala la decisión de apartar a Óscar Svilla y Jan Ullrich tras haberse visto envueltos, junto al manger Rudy Pevenage, en una prueba anti-dopaje en España, según ha revelado esta mañana el portavoz del equipo, Stefan Wegmann. Como resultado de todo esto, el ganador de la edición de 1997, Jan Ullrich, y su compañero Sevilla no disputarán la etapa prólogo del Tour de este sábado.
El T-Mobile ha adoptado esta medida como consecuencia de las acusaciones que implican a ambos en la red de dopaje que se investiga en España, la ya famosa ''Operación Puerto''. RIP
Posted by: Gorka.2006/06/30 10:31:42.756 GMT+2
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2006/06/22 12:08:00.029 GMT+2
En la conmovedora película ‘Las Flores de Harrison’, todo el empeño de la protagonista era encontrar vivo a su marido, reportero del Newsweek, desaparecido en la martirizada Bosnia-Herzegovina. Para que el espectador sintiera en sus propios ojos las punzadas de aquel vértigo pavoroso, el director metió la cámara dentro de un convoy de periodistas entre escenas de una violencia sobrecogedora. Pero la realidad es siempre mucho peor. En este lado del espejo, la muerte es de verdad. La primera cuestión que se suele plantear a un periodista de guerra siempre gira sobre las razones que le mueven para dedicarse a eso, teniendo aquí una vida aparentemente a salvo. Esta pregunta me la planteó mi desconsolada madre la noche anterior a mi viaje a Irak. El segundo dilema, más directo y demoledor, me lo sugirió mi novia: ¿acaso huyes de algo? Sigo conviviendo con esos interrogantes danzando en mi cabeza. ¿Qué extraña atracción puedo llegar a sentir por los lugares más dolorosos de la Tierra? Aún no he encontrado la respuesta pero no creo que se trate de fugas. Ryszard Kapuscinski, un escritor que no se resigna a que todo esté escrito desde la misma óptica, piensa que todo periodista es un historiador de la vida en su desarrollo. Es testigo de su tiempo. Un tiempo oscuro y gris, demasiado oscuro y amenazadoramente gris. Nos gusta escribir crónicas que iluminen la historia que se está fraguando a nuestro alrededor. A eso se refiere Kapuscinski. Historias que expliquen los motivos que provocaron aquella mancha de sangre en la puerta de una casa reventada por un mortero estadounidense en Al Zufarania, las tumbas abiertas de los fedayines en Doura, los cuerpos despedazados de los siete españoles asesinado en Latifiya, aquel soldado apoyado en un árbol y llorando, las miradas perdidas de los esquizofrénicos en el hospital Al Rashaad de Bagdad, el niño famélico acostado en una inmunda colchoneta. Y el olor. Ese horripilante olor a morgue saturada que retuerce la voluntad y la deja fuera de combate. Y el miedo, ese irracional miedo a dormirte y no despertarte nunca. ¿Qué necesidad hay de redención ante semejante crueldad?
Cuando la guerra levanta sus cuarteles, todo está permitido y lo peor de la condición humana sale a flote. A pesar del drama, a pesar de que ese imán no físico que todos llevamos dentro te devuelva como un sonámbulo a la mágica descripción que Marlow/Conrad hace del horror en su libro ‘El Corazón de las tinieblas’ con la esperanza renovada de que nuestras palabras, de que nuestras imágenes, proporcionen al mundo el empujón final que necesita para detener su desastre. Pero antes de conseguirlo palparemos que el hombre es un lobo para el hombre y entonces volverá a asaltarnos la ingenua duda de si el periodismo vale la pena, de si lo que contamos sirve para algo más que no sea su olvido inmediato de la memoria colectiva. Olvidar para poder vivir. Terrible paradoja ésta ya que es ese olvido el que precisamente nos incapacita para evitar que la tragedia se repita. Sólo cuenta lo inmediato, lo último, los muertos que se han sumado a esa infame guerra que aún hoy se libra en Irak.
La fotógrafa estadounidense Corinne Dufka siempre habla de los límites que no se deben sobrepasar para conseguir un reportaje. En 1993, acompañaba a unos soldados suecos a verificar una matanza que los croatas habían cometido en Bosnia. Entraron en un establo en cuyo suelo había una trampilla para la comida. Al abrirla encontraron a tres mujeres degolladas. El impacto fue demoledor pero ella aseguró no haberse impresionado demasiado. “Entonces reparé que estaba perdiendo mis sentimientos y mis emociones. Era la señal que necesitaba para irme, para tomar distancia, para desconectar, para volver a estar con mi familiar y llorar”. Sin embargo, también los hay que dejan su cámara y su pluma en el suelo para levantar camillas. Como la propia Corinne o tantos otros. Es en estos lugares donde Tennesse Williams hubiera encontrado una buena escuela para la Blanche de ‘Un tranvía llamado deseo’. Aquí se sentiría reconfortado al comprobar como la gente consuela a los desconocidos. Por desgracia, la desazón para el periodista, especialmente si eres ‘freelance’ como era mi caso, suele proceder de tu propia trinchera, de la redacción de su periódico o de su emisora de radio. Yo tuve suerte. El diario DEIA puso sobre mis hombros una confianza ciega y me respaldó cuando lo necesité. Las palabras que me llegaban a Bagdad desde Bilbao siempre fueron de ánimo, especialmente de Iñaki González y Juan Carlos Ibarra. Eso para mi es suficiente para tener a este periódico entre mis amores públicos.
Pero también en la guerra, entre tanta penumbra, hay un resquicio de luz. El valor humano de los reporteros está muy por encima del espectáculo de la información al que parecemos abocados. Y cuando se está en el lado oscuro del mundo, encontrarte con estas personas siempre es un alivio. Nunca olvidaré a Abel Ruiz de León, de la cadena Ser, transmitiendo un crónica tirado en el suelo de una calle de Bagdad en medio de un tiroteo sin enterarse de que a sus espaldas unos guardias de seguridad le estaban apuntando con sus Kalashnikov. No se lo que hubiera pasado si Samer Bedahid, mi guia y protector, no hubiera salido con los brazos en alto y gritando “periodista, no dispareis” en árabe. O Manolo Cascante, de ABC, partiéndose de risa porque los iraquíes pensaban que el árabe era él y el extranjero, su pobre traductor. Momentos inolvidables. Con Nacho, cámara de TVE, que se pasó una tarde entera convenciéndome, como hace un padre con su hijo, de que podía hacer un directo para ETB con absoluta solvencia. Y Oscar y Pablo de Mediapro, verdaderos magos de la transmisiones vía satélite, que sufren un síndrome de Estocolmo bestial tras más de seis meses en Bagdad y que con su generosidad sin límites tienen amigos hasta debajo de las piedras. Recuerdo la noche del asesinato de los siete miembros del Centro nacional de Inteligencia en Latifiya con Alfonso Rojo, de El Mundo, quien me instruyó en tres horas lo que nunca me enseñaron en la Universidad, y Miguel González, de El País, recorriendo la ciudad bajo el toque de queda buscando al agregado de la embajada española para que nos explicara lo que había ocurrido. El tío no quiso contarnos nada pero sólo por escuchar la fenomenal bronca que le montaron Rojo y González por teléfono mereció la pena acompañarlos.
No puedo olvidar tampoco al fabuloso equipo de la Televisión gallega cuyo sentido profesional sólo es superado por su sentido de humor. Y a Oscar Mijallo y Fernando Brioles, de TVE; a Montse Radigales, de El Periódico de Catalunya; y al bueno de Vicente Díaz. Todos se turnaban para que la vida en Irak fuera mejor. No puedo terminar sin referirme a mis dos padres, Gervasio Sánchez y Alfonso Armada, y a mis dos madres, Pascale Bourgaux e Isabel Camacho, en este lado del mundo. Sin ellos yo no me hubiera movido de mi casa.
Otro día escribiré una historia cotidiana en el Iraq que viví.
Posted by: gorka.2006/06/22 12:08:00.029 GMT+2
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2006/06/20 18:17:17.668 GMT+2
Aunque éste no sea el escenario ideal, la vanidad me puede. Por eso os cuento (con humildad despistada) que acabo de recibir la llamada de una ONG llamada Mensajeros por la Paz para anunciarme que han decidido entregarnos a mí y a cinco redactores que vivimos la guerra de Iraq, un premio especial por nuestra labor profesional a la hora de trasladar el drama humano que allí se vivió. Es el primero que recibo (y espero que no el último) aunque mi vida no se guíe por estos derroteros sino por otros menos presuntuosos. Pues nada, que lo comparto con quien lea este artículo. Mañana o el jueves, colgaré un pequeño reportaje que hice en Iraq para que lo leais. El que más me marcó.
Posted by: gorka.2006/06/20 18:17:17.668 GMT+2
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2006/06/19 16:44:21.084 GMT+2
Son las diez y media de la mañana. La hora justa, demasiado tarde para los madrugadores y demasiado pronto para los dormilones. El lugar es siempre el mismo, la plaza de Iurreta (Bizkaia). De aquí parte siempre para el entrenamiento la conocida como grupeta del Duranguesado. O sea, todos los ciclistas profesionales que vivimos en un radio de unos pocos kilómetros en la comarca de Durango, que no tenemos más remedio que salir a entrenarnos haciéndonos mutua compañía.
Pongamos que estamos en un día cualquiera, uno por ejemplo de mayo. ¿Que cuál ha sido este año el mes de Iban Mayo? ¡Ufff! Pudo ser abril, o quizá junio, o quizá sea julio, no lo sé muy bien. Lo que sí que sé es que en el mundo del ciclismo más de uno se ha quedado anquilosado en Mayo. ¿O es más correcto decir con Mayo?
PREGUNTA. Bueno Iban, ayúdame un poco, que esto no es lo mío. [me interrumpe: '¿No creerás que lo tuyo es la bicicleta?'; hago como que no he oído nada, que ya le sé yo torear a éste.] ¿Cuál ha sido la pregunta que más te han hecho desde la Vuelta al País Vasco en adelante?
RESPUESTA. Eso es fácil: que si íbamos a ir al Tour.
PREGUNTA. Ya, claro. ¿Y después de que supisteis que ya íbais al Tour?
RESPUESTA. Pues que si voy a subir al podio en París.
PREGUNTA. ¿Y qué me dices? ¿Vas a subir al podio?
RESPUESTA. Ya veo que vienes en plan original. Pues... no. [Me ha defraudado, pero matiza] Por lo menos, no este año.
PREGUNTA. ¿Acaso le tienes miedo a alguien?
RESPUESTA. No, no es eso. Sólo que no me veo preparado ni física ni mentalmente para conseguirlo. También está el pequeño hándicap de la crono por equipos, en la que deberíamos perder varios minutos. Pero el problema puede ser que llevo en forma desde marzo. Y, aunque hice un parón y he vuelto a andar igual que entonces, no creo que haya llevado la mejor preparación para dar en el Tour el ciento por ciento.
PREGUNTA. ¿Y crees que, de haberla llevado, estarías en disposición de subir al podio?
RESPUESTA. No en el Tour. En la Vuelta a España sí que veo claro que mi siguiente paso sería entrar en el podio. Pero en el Tour prefiero esperar a ver qué pasa este año antes de plantearme otros retos.
PREGUNTA. Bueno, ahora imagínate que yo no entiendo mucho de ciclismo y desconozco el esquema clásico del Tour. [No me cuesta mucho imaginarlo porque es el caso, me interrumpe]. Analiza en síntesis el recorrido de este año y cómo esperas que te vaya en cada momento.
RESPUESTA. Vamos a ver. Empezamos con un prólogo en París y, ya sabes, ése es un día en el que analizas esas primeras sensaciones.Tenemos después tres o cuatro etapas llanas, etapas que para nosotros son días de nervios. Objetivo, pasarlas intacto y ya está. En la sexta etapa nos encontramos con la crono por equipos, en la que perder en torno a los tres minutos sería un buen resultado para nosotros. Tras unas etapas que, sin ser duras, son ya más tranquilas, nos plantamos en los Alpes. La primera etapa de los Alpes me trae buenos recuerdos porque la parte final es idéntica a la etapa que gane en la Dauphiné [Libéré] y la conozco al dedillo. Esto es importante, vayas bien o mal, porque en un caso sabes dónde atacar y en otro dónde sufrir para perder lo mínimo posible. Al día siguiente, casi nada: Galibier, Telegraphe y final en l'Alpe d'Huez. Es la etapa reina de los Alpes, pero sinceramente le tengo más respeto a la del día anterior por aquello del cambio de desarrollos del plano a la montaña. La siguiente es la etapa en la que se sube el Izoard, que es un puerto muy duro, pero que está excesivamente lejos de la meta. Y, una vez pasados los Alpes, llega la primera crono individual, que acabará de definir la clasificación general. Después, unas etapas de las llamadas de transición y... ya estamos ya en Pirineos. De aquí, cómo no, me interesa la etapa reina, con el mítico Tourmalet y Luz Ardiden. Esta es la más dura de los Pirineos y la más deseada por los vascos. Al día siguiente, final en Bayona, casi como en casa, con el durísimo col de Bagarguy, la estación de esquí de Iraty, pero con mucho llano hasta la meta. Es la última oportunidad para los escaladores. Y luego ya enfocamos la recta final. Unas etapas para escapadas. Y para terminar, el durísimo látigo de París.
PREGUNTA. Ahora que hablas de París, ¿no es un poco absurdo salir de París y tener que pasar tanto sufrimiento para volver a París?
RESPUESTA. Pues sí, pero también es absurda esa pregunta y, de momento, no me he quejado. Además, siendo el centenario, este año se tratará de que más que nunca sea el Tour de la France.
PREGUNTA. Una vez analizado el recorrido, ¿que me dices de los rivales?
RESPUESTA. Sobre todo, me fijo en los que estén para disputar etapas de montaña, pero no me preocupa ninguno en exceso. Mi preocupación es estar yo bien. Los del Giro seguro que dan guerra, como Garzelli y Simoni, pues no estarán para la general y jugarán sus bazas en las etapas. También habrá que estar atento a los que ataquen desde lejos, porque atacar de cerca será imposible si no existen muchas diferencias en la general, pues tanto Armstrong como su equipo tendrán la situación controlada. Beloki no me inquieta tanto porque su guerra es la general y la mía es otra. Quizá sea positivo para mí perder tiempo en alguna etapa, pues eso hará que no esté tan controlado y tenga más capacidad de movimiento.
PREGUNTA. Es decir que, si te vemos perdiendo tiempo en cualquiera de las primeras etapas, será una buena señal, ¿no?
RESPUESTA. Sí, más o menos. Desde luego, no me afectará a la moral.
PREGUNTA. Y lo mismo en cuanto a la crono por equipos.
RESPUESTA. Bueno, es diferente, porque ahí está la moral del equipo. Nosotros vamos a ir a tope y lo que tengamos que perder es fácil que ya lo hayamos perdido los días anteriores.
PREGUNTA. Hablando de rivales, no me has hablado de Armstrong. ¿Qué pasa? ¿Que el americano no corre y yo no me he enterado?
RESPUESTA. Ya, es que ése no es rival de nadie. Es sabido por todos que está un escalón por encima de los demás. Me podrás decir quién ha sido segundo en los Tours anteriores, pero no quiénes han sido sus rivales. Rivales, sí, pero siempre entre comillas.
PREGUNTA. Beloki, por ejemplo.
RESPUESTA. Lo de Beloki tiene mucho mérito, estar ahí tantos años seguidos..., pero nunca ha inquietado al americano. Joseba ha tenido la mala suerte de encontrarse con un rival muy superior. Hasta ahora, en el Tour nunca nadie le ha hecho sombra al americano.
PREGUNTA. Pero tú en la Dauphiné si que se la hiciste.
RESPUESTA. Sí, pero, tú lo has dicho, aquello era la Dauphiné y esto es el Tour. Allí, en la crono, él me sacó tiempo. Yo fui tercero, detrás de él y Millar, y terminé muy contento por el tiempo que me separó de Millar, porque el otro es de otro planeta. Pero, sin embargo, en la montaña sí que creo sinceramente que fui superior a él; le planté cara y conseguí soltarle. Y no lo digo yo, sino que él mismo lo manifestó. Después de ganar, dijo que hacía mucho tiempo que no se había encontrado con un corredor que le hiciese sufrir por ganar de esa manera. Y eso, para mí, es un orgullo viniendo de quien viene. Eso queda ahí grabado en el recuerdo.
PREGUNTA. ¿Y te ves capaz de repetir la hazaña en el Tour?
RESPUESTA. El Tour es diferente a todo lo demás. Además, yo, cuando ataco, no miro atrás para ver quiénes son los otros. Me da igual. Me veo fuerte y ataco, es así de sencillo. Yo, cuando le atacaba, no pensaba que era él, no me intimidaba. Luego, sí. En el hotel eres más consciente de todo. Pero en la carrera piensas en marcharte solo, no en quiénes son los otros. Pero, ya te digo, la Dauphiné es la Dauphiné y el Tour es el Tour.
PREGUNTA. ¿Por qué el Tour es el Tour?
RESPUESTA. Porque la Vuelta es la Vuelta y el Giro es el Giro.
PREGUNTA. [Cojo aire, me recupero de la lógica aplastante del amigo Mayo y continuo, no sin esfuerzo] Antes, cuando hablábamos de Beloki, se me ha olvidado comentarte que el otro día decía en una entrevista que el Tour es para corredores seguros y no para corredores chisposos que van bien en las vueltas de una semana. ¿Eres tú uno de esos chisposos?
RESPUESTA. Vaya, quizá tenga razón. Yo en el Tour aún no he demostrado nada y él sí. Sí que lo he hecho en vueltas de una semana. Así que, como el Tour no es la única carrera, si no valgo, me tendré que dedicar a ganarlas, aunque sea contra algunos que en una semana no despierten esa chispa.
PREGUNTA. Hombre, Iban, no te cabrees, que te tenemos que ver en el podio de una gran vuelta.
RESPUESTA. Me veo más que en el Tour en la Vuelta. Quizá no este año, pues llevo un calendario cargado, pero sí en un futuro.
PREGUNTA. Y, ya que hablas de futuro, ¿cómo lo ves ahora que terminas contrato?
RESPUESTA. Bien, porque, gracias a lo que he conseguido este año, tengo muchas ofertas de fuera y también la posibilidad de renovar con el Euskaltel. Estoy muy tranquilo en ese sentido, pues sé que en casa me quieren y que hay puja por mí.
PREGUNTA. ¿Crees que influirá en tu fichaje el hacer o no un buen Tour?
RESPUESTA. Para nada. Lo hecho hecho está. Si sale todo bien en Francia, mejor. Pero, si las cosas no van bien, tampoco pasa nada.
PREGUNTA. Cuéntame tu sueño para este Tour.
RESPUESTA. Una etapa.
PREGUNTA. A ver, sí, una etapa. Ahora estás dentro de ese sueño. ¿Qué ves?
RESPUESTA. Estoy en los Pirineos, en la etapa de Luz Ardiden, y veo el triángulo rojo del último kilómetro. Antes he atacado en el Tourmalet, a mitad de subida, cuando el equipo del líder ha empezado a flojear. He atacado y dos corredores han salido a por mí. Nos hemos organizado bien. Hemos hecho la subida a tope y colaboramos en la bajada, en la que nos arriesgamos lo justo. Comienza Luz Ardiden y pongo un ritmo exigente; uno de mis compañeros no puede, se queda, pero aguanta el otro, un italiano muy bueno; bajo piñón, le tenso y veo que él es el débil, pero espero para darle un hachazo a cinco de la meta, y consigo irme en solitario. Dos a meta, minuto y medio con el grupo de Armstrong. Entonces un espectador quiere sacarme una foto. Se pone en medio. ¡No puede ser! ¡Eres tú! Esto es una pesadilla. Me tiras, pero consigo volver a montar sobre la bici y paso el último kilómetro con un minuto sobre Armstrong. Me crezco, esto es mío; me abro paso entre la marea naranja. Cien metros a meta. Ya está, ya está... Levanto los brazos, me dejo llevar, miro el reloj: 38 segundos a Armstrong, un minuto a Beloki, 1m 8s a Heras... Me coloco tercero en la general. No quepo en mí. Dedico el triunfo a la afición.".....
Esto sí que es una entrevista y no la mia. ¿Premonitorio?
Posted by: Gorka.2006/06/19 16:44:21.084 GMT+2
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2006/06/12 13:41:08.086 GMT+2
Las dudas se disiparon un día de invierno cuando Fernando saltó como un guepardo enfurecido al cuello de un forero que se dedicaba a poner a caldo aspectos personales de Iban Mayo y sugería, cuando no lo afirmaba, que esa vida un tanto intempestiva afectaba a su rendimiento profesional. Pensé que ese ataque enfurecido del gran defensor de Iban no era gratuito. Simplemente creí en Fernando, creí a Fernando. Pero eso fue el inicio. El final llegó el jueves o quiza fuera el viernes (ya no lo recuerdo por culpa de este tiovivo de vida en la que me encuentro) después de que Iban fracasara en su conquista del Palacio de la Luna (por cierto, gran libro de Paul Auster que recomiendo leer). Me pareció desmesurado el fuego de mortero que algunos lanzaron contra él por no domar el Ventoux. Otros, más medidos pero igual de santurrones, se limitaron a afilar los cuchillos de cara a una noche de los cristales rotos. Gran decepción para muchos de ellos. El despegue era cuestión de tiempo. Reconozco que he contado con información privilegiada y que gracias a algunos de vosotros, especialmente a Fernando pero también a ciertos mensajes que me habeís enseñado a leer entre líneas, intuía que Mayo volvería a planear como un obus de largo alcance. Hoy es lunes (lo digo para no equivocarme). Habrá que degustar, con tranquilidad, todo lo que ha ocurrido este fin de semana en Francia. Esperemos que el calor del verano no encienda pasiones incendiarias y dejemos a la bestia (a Iban, por supuesto) preparar su próxima cita con el destino (el Tour, por supuesto) como él desea hacerlo. Volveremos a ganar todos y todas. Por supuesto.
Posted by: gorka.2006/06/12 13:41:08.086 GMT+2
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2006/06/09 11:03:18.113 GMT+2
Uno de los mayores y más lúcidos seguidores de Iban Mayo vive en Nueva York. Es un tipo genial, a quien no conozco personalmente, pero como si le conociera. Daniel, que así es como se llama, tiene la rara costumbre en este mundo de sombras que habitamos, de intentar ver siempre el lado positivo de las cosas, de mirar hacia adelente, de confiar en lo que cree. Y aunque no me lo ha dicho, piensa, como yo, que la presión es muy difícil de llevar. La que nosotros mismos nos generamos y la que nos provoca el deseo ajeno, la que nosotros mismos engendramos en el otro. Viene esto a colación del descalabro sufrido ayer por Iban Mayo en el Mont Ventoux. No es mi intención convertirme en un charlatán sin rumbo, ni en un predicador de televisión que habla de la existencia de un paraiso cuando donde habita es un infierno terrenal. Prefiero la crítica porque vivo de ella. Pero con mesura y realismo. Pienso que todos los que seguimos de una manera u otra la carrera profesional de Iban Mayo deberíamos empezar empatizando con él y su situación. Si así lo hiciéramos es posible que las cortinas que nos ponemos al observarle, se descorrieran ante nuestros ojos como por ensalmo y nos dejara ver una realidad insospechada: la presión atenaza, el deseo aún más. Así que sugiero tranquilidad con Iban. Dejarle que busque ese día, el suyo. Puede ser hoy, o mañana, o pasado, o dentro de tres meses. O en el Tour. Pero llegará. Y cuando lo halle volverá al cielo, con el maillot abierto como las alas de un albatros. A ser el mejor. Con ese brillo lúcido que reflejan los que tienen algo especial, los diferentes. Los que no son iguales a otros. Los que son únicos en su especie. E Iban, pasara lo pasara ayer y pase lo que pase mañana, es único en su género. Inédito. Por eso destaca. Por eso apoyamos a este tío. Por eso creemos que debemos atemperar su ansiedad por llegar rápido a ser el que un día deslumbró. Llegará, estar tranquilos. Llegará ese momento. Pero lo tiene que encontrar él sólo. Ni Igor, ni el equipo, ni nosotros. Lo hará él solo. No te tengo la menor duda. Es como el amor que cuando más lo buscas y lo ansias más lejos parece encontrarse. El talento no se diluye con nada. Es una cuestión de paciencia budista aguardar su retorno. Y suele regresar con mayor fuerza.
Posted by: Gorka.2006/06/09 11:03:18.113 GMT+2
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